La crianza se volvió un terreno muy complejo. siempre lo fue. Pero aparecieron discursos que, con muy buena intención, dejaron a los adultos con la sensación de que deben intervenir, explicar, validar y regular todo. Criar no implica convertirse en respuesta para todo. Existe la idea de que puede reducirse a cero el error y puede ejercerse la función de parentar sin fallas… algo humanamente imposible.
Desde una mirada clínica, un niño no necesita padres perfectos, ni disponibles incondicionalmente. Necesita adultos que puedan alojar, pero también sostener; sostener que? que algunas emociones, situaciones solo hay que transitarlas, tolerarlas, elaborarlas con tiempo.. sostenerse en su propia falla, soportar sus propias limitaciones y que algunas cosas no pueden evitarse.
No se trata de eliminar el malestar, sino encontrar modos de simbolizarlo y atravesarlo.
Ambos, padres e hijos deben encontrarse con el enojo, la espera, la frustración y aquello que no se puede resolver inmediatamente.
A veces, criar es poder estar ahí sin invadir.
Sostener sin resolver.
Lic. Claudia Griffa


